
El sacerdote nicaragüense Álvaro Toledo fue arrestado por agentes de la Policía Nacional, lo que lo convierte en el cuarto párroco detenido en la última semana, denunciaron este viernes fuentes religiosas.
El sacerdote, que pertenece a la diócesis de Estelí, en el norte de Nicaragua, fue sacado la noche del jueves de la Casa Cural en el municipio de Ocotal, departamento de Nueva Segovia, fronterizo con Honduras, informó la emisora católica Radio Stereo Fe a través de su cuenta de la red social Facebook.
El párroco de la iglesia Nuestra Señora de La Asunción fue detenido horas después que se refiriera en la homilía del Santísimo a los arrestos de religiosos que pertenecen a la diócesis de Estelí, y advirtiera que la misma “se está quedando sin sacerdotes”.
“No tenemos sacerdotes. Pedimos a nuestro buen pastor abundantes vocaciones y a ellos estar en sus parroquias”, dijo el cura en la homilía, en la que advirtió que “sin sacerdotes un pueblo, espiritualmente, está muerto. Qué Dios bendiga a Nicaragua y la bendiga siempre”.