Los equipos de rescate continúan con la búsqueda de sobrevivientes más de tres días después de que un potente terremoto de magnitud 7,7 sacudiera Myanmar, derrumbara edificios en lugares tan distantes como Bangkok, la capital de Tailandia, y provocara temblores en las provincias chinas cercanas.
Las primeras 72 horas tras un terremoto se consideran la ‘ventana dorada’ para encontrar a las víctimas atrapadas bajo los escombros, ya que después de este tiempo, las probabilidades de supervivencia sin acceso a agua disminuyen drásticamente.
Más de 2.000 personas han muerto en Myanmar debido al mayor terremoto que ha golpeado al país en más de un siglo, según las autoridades. Los expertos temen que el número real de víctimas podría no conocerse hasta dentro de semanas.
El terremoto ha causado daños masivos, derrumbando puentes y edificios, incluso en Bangkok, donde las autoridades están trabajando para rescatar a decenas de personas que se cree están atrapadas bajo los escombros de un rascacielos en construcción.